No le ordeno a mis manos
Ni a mis ojos o a mi boca
No le ordeno a mis palabras
Mucho menos a mis pensamientos.
No le ordeno a la nostalgia
que te recuerde cada día.
No le ordeno a mis piernas
a que sigan tu camino.No lo hago
Me rehúso, pero siempre pierdo.
Siempre.
Source sociedaddepoetas